La leyenda de los Césares

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plusLa leyenda de los Césares
Ricardo E. Latchman (1929)

Sus orígenes y evolución

El origen de la historia

Segunda parte del desarrollo de la leyenda

La leyenda de los españoles perdidos

Las expediciones de búsqueda en el siglo XVI

La leyenda en el siglo XVII

El siglo XVIII

El estado actual de la leyenda

Conclusiones del autor

Segunda parte del desarrollo de la leyenda

El segundo paso en el desarrollo de la leyenda comenzó con la expedición de Diego de Almagro en 1535.

Al llegar este capitán al valle llamado Quiriquiri (hoy Santiago del Estero) encontró en él una colonia de mitamaes del Inca, establecida allí para tener en sujeción a los naturales de la provincia. Estos, como vieron que el Inca Paulo venia como prisionero de Almagro, conspiraron para matar a los españoles y libertar su príncipe. En el combate que se siguió las tropas de Almagro hicieron una gran matanza de los indios y se ajustició un número considerable de los prisioneros.

En la Información levantada por el gobernador de Tucumán, Juan Ramírez de Velasco, en Santiago del Estero, durante el año 1589, se halla la declaración de Blas Ponce, que en la parte pertinente reza: "estando en la población y conquista de Londres (1553) este testigo en un valle que se llama el valle vicioso halló un indio muy viejo y ciego en una ranchería, al cual queriendo sacar algunas noticias de la tierra y gente le preguntó este testigo por ellas y le dijo; que a los indios que estuvieron en esta provincia de mitamaes sacando oro y plata para el Inga los mató Almagro y los que quedaron se fueron por este camino real del Inga adelante hacia las espaldas de Chile a poblar con otros capitanes que estaban allá. Si quereis riqueza oro y plata y obejas de la tierra y mucha gente, valla que camino hallareis hasta un balle que se llama Diamante de alli han borrado y desecho el camino porque no bayan los cristianos por ellos siempre cerca de la cordillera que topareis mucha gente poblada naturales de la tierra y ellos os daran noticias y enseñaran alla, que yo estuve siendo más mozo allá que fuy con los yngas cuando huyeron llebando sus obexas y hato cargado y estuve allá tres o cuatro años donde vide que se servían con plata y oro todo en los basos en que comian y bebian y traje de allá algunos mates que me dio, el cacique que me llebó y un cacique deste valle que se dice pilola me los quitó como me a bisto biejo y Ciego y que otros muchos yndios de dicho balle beian como el dicho yndio havia ydo y vuelto a la tierra de los dichos yngas"

El mismo testigo Blas Ponce declaró que además de lo dicho.." tiene este testigo estuvo en el piru en Potosí abra veinte años poco más o menos y hablando con un soldado que se llamaba Pedro clavijo que fue uno de los soldados que entraron en esta gobernación de tucuman con el capitan diego de rroxas que fué el primer descubridor destas provincias el cual salió del piru con yntento de hazer el dicho descubrimiento por la gran noticia de la mucha gente de naturales y rriquezas que avia en la dicha jornada de los césares que descubrió el dicho soldado cesar a donde tenia asi mismo noticia el dicho diego de rrojas que avia los dichos españoles perdidos que estavan alli poblados y que el dicho diego de rroxas avia enbiado gente a descubrir la dicha jornada y tan a mientras le mataron los dichos naturales y se desbarataron sus soldados y capitanes y se bolvieron al piru y no ubo effecto y que el dicho pedro clavijo afirmava a este testigo que hera muy cierta y berdadera la dicha jornada y gran número de gente y rriqueza que avia en ella porque se lo avia dicho a él en secreto y puridad un fulano quiteria, vizcaino, que hera uno de los soldados que llebó consigo el César quando la descubrió por cuyo rrespeto avia benido con el dicho diego de rrojas el dicho pedro clavijo al dicho descubrimiento y para ello se avia movido mucha gente vesinos e hombres muy rricos del piru y que les avia certificado el quitena que estando en la dicha jornada una yndia le avia dicho en lengua del piru como más adelante la tierra adentro hazia la cordillera de Chille avia muchos como ellos poblados y que tenfan paz con sus caciques aunque antes avian tenido mucha guerra y que asi mismo estava certificado de una yndia del piru madre de una hija suya el dicho clavijo de que era berdad lo de la rriqueza y gente del piru questava poblada en la dicha jornada de los Césares de yngas del piru porque yendo esta dicha yndia con el capitan saucedo su amo a Chille con don Diego de almagro el cual llebaba consigo a pablo ynga que era entonces el señor del piru preso para que le enseñara el camino e rriqueza de Chille treynta leguas de la cordillera de Chille en un balle que llaman quiriquiri donde el dicho ynga tenia sus capitanes y poblado más de veinte mill yngas mitimaes los quales como bieron su señor preso en poder de los españoles se determinaron a cercalles y tomalles a mano y les dieron grandes guazavaras en el dicho balle donde el dicho don diego de almagro y su gente mató más de cinco mili yndios y hizo justicia de más de quinientos caciques y principales y que los dichos yndios desbaratados biendo el gran daño y muertes que les avían fecho y que su señor estava preso en poder de los españoles y que poseyan el pira acordaron de despoblar el dicho balle de quiriquiri donde estavan por mitimaes sujetando los naturales de aquella provincia que es la que aora llaman de Londres donde tenían sus minas y hazían sacar oro y plata para el dicho ynga y se fueron en demanda de otro capitán general del ynga que andava poblando y conquistando en lo que aora llaman de cesar y questa gente demás de los naturales de la tierra es la questa allí poblada de do se tiene esta gran noticia de mucho número de gente y rriquezes y la sujetan estos yngas y cerca della están los dichos españoles de que se tiene noticia perdidos u que sujetan alguna parte de los naturales de aquella tierra de que se sirben y tienen para con estos yngas del piru.."

Son numerosísimos ios testimonios del establecimiento de los Incas en la Pampa, cerca de la Cordillera de los Andes, pero la región precisa permanece ignorada.

Ramírez de Velasco para hacer lo más completa su Información, a que hemos hecho referencia, reunió un gran número de testigos que alguna noticia tenían sobre este punto y las más importantes de sus declaraciones las reproducimos más adelante.

Pero, ¿qué habrá de verdad en las declaraciones de los indios que acabamos de citar ¿Sería verdad que se refugiaron en la Pampa, indios peruanos, subditos del Imperio de los Incas?

Aunque no hay pruebas absolutamente contundentes e indiscutibles, evidencia indirecta abunda y es tan concordante que parece seguro que tuviera algún fundamento de verdad.
El maestre de campo Miguel de Olavarría dice que las tropas del Inca después de haber sido derrotadas por los indios chilenos en las orillas del Maule: "así por huir de su furia como por aver tenido noticias de que en este tiempo avian entrado españoles en el Piru y prendido su Rey, es cierto que traspusieron y pasaron la gran cordillera por el rlo de Bulagan que está cerca del dicho rio de Maule y hay opiniones que no vinieron al Piru a causa de estar los españoles apoderados de sus tierras y que esta poblados en lo que llaman los Césares sobre el Mar del Norte"

En el Perú estas noticias eran muy corrientes antes del descubrimiento de Chile y tanto Almagro coma Valdivia tuvieron conccimiento de los rumores acerca de lo de César. La expedición de Diego de Rojas fue organizada con cierta facilidad porque el principal aliciente, tanto a los organizadores como a los aventureros que tomanan parte en ella, fue la esperanza de descubrir la tierra visitada por el capitán César y su compañeros, sobretodo porque entre sus filas contaban con uno de los que habian hecho la jornada y a quien se llamaba Quiteria.

La misma declaración de Blas Ponce, que hemos citado ya, refiere que el Capitán Gregorio de Castañeda, estando en Santiago del Estero tuvo noticias de " un indio que se llamava Joffre que avia venido del rrío de la Plata de un pueblo que se llamava Circonday...., y entre las noticias que dicho yndio le dió .... que años antes que no se acordava él quantos, más su padre se lo avia contado avia estado en su pueblo de Corona poblado un capitán llamado Sebastián Caboto el qual avia hecho un fuerte donde se recogía él y su gente y que este capitán avia otro enviado con gente la tierra adentro hacia buenos Ayres el qual llamiavan fulano César y que éste avia ydo tierra adentro a descubrir y ber lo que avia en ellay avia hallado grandes poblaciones de naturales de gente bestida, con mucho ganado de la tierra e muy rica que poseyan muchos basos y joyas de plata y oro y esmeraldas y que este capitan César avia tornado al dicho fuerte y a sus compañeros con la dicha nueba, los quales se avian embarcado todos juntos e ydo la biuelto del rrio abajo que no savia donde se avran ydo y que avia pocos dias que avian dicho que era yndio destima, principal deldel dicho rrio de la Plata, como hazia la parte donde avia ydo el dicho César a descubrir hera hazia las cordilleras de Chile."

Durante el siglo XVI a nadie le quedaba duda de que César había descubierto algún pueblo de Incas; pero no existía derrotero alguno. Esto es muy fácil de conprender. Ni César ni ninguno de sus compañeros era cosmógrafo. Era un país inexplorado. En aquellos tiempos no se había generalizado el uso de las brújulas en las expediciones terrestres, y, al parecer, no tenían mucha seguridad respecto del rumbo que habían tomado. El hecho es que todos creían que se habían dirigido al suroeste, y creían que los altos cerros de que hablaban, debían haber sido la cordillera de los Andes. Hay que tomar en cuenta que, cuando hizo su viaje César, no se tenia conocimiento de la existencia de 10s Andes y mal pueden haber hablado de ellos. Todavía no se había descubierto ni el Perú ni Chile y todo el interior del continente estaba completamente inexplorado. Recordando estos hechos, es fácil comprender que no podían dar más que datos de los más vagos respecto de la dirección en que habían andado, como igualmente de la distancia recorrida.

Hemos visto que, por el tiempo que demoró el viaje, y por el hecho de haberse encontrado con gente sedentaria, vestida de lana y que poseían objetos de oro y plata, que con toda seguridad habían llegado a la Sierra de Córdoba, o más difícilmente a la provincia de San Juan, por ser ésta la unica dirección en que pudieron encontrar gente de la condición descrita. No es probable que hayan llegado a San Juan, porque la distancia que habrían tenido que recorrer habría sido demasiado grande, porque con las vueltas y desviaciones pasaba de doscientas leguas, y otro tanto de regreso, o sea, un total de cuatrocientas leguas, En exploraciones a pie, en un país desconocido, llena de obstáculos imprevistos es muy difícil que hayan podido andar más de cinco leguas diarias, sobre todo si tomamos en cuenta que tenían que atravesar numerosos ríos, cuyos vados no conocian y en cuyo descubrimiento perderían tiempo. Además, según los rumores que corrían respecto de este viaje, se dice que quedaron numerosos dias como huésped del cacique hospitalario de la tierra donde llegaron a quien a su partida les regaló con objetos de oro y plata.

En aquel tiempo no existían colonias de Incas, ni gente que conocia la metalurgia, más al sur de Tucumán, de manera que los indios con quienes toparon debían haber sido los que estaban en contacto con estas influencias y los más cercanos se hallaban al poniente de la Sierra de Córdoba. Los motivos que después tuvieron los Incas de Tucumán y de Chile para refugiarse en la Pampa, aún no existían, y César y sus compañeros eran los primeros europeos de que habían tenido conocimiento.

Cuando se conquistó Chile, doce años más tarde, la situación había cambiado radicalmente. Pizarro estaba ya en posesi6n del Perú: el monarca de los Incas había muerto a manos de los españoles; Almagro había diezmado los mitimaes de Quiriquiri y las guarniciones peruanas habían abandonado el territorio chileno.

Entonces principiaron a correr los rumores de haber un pueblo de Incas en la Pampa y los españoles creyeron que allí se encontraba lo de César.

Como las relaciones originales hacían creer que la dirección seguida por César había sido hacia el suroeste, no se les ocurrió que la gente que encontró podría relacionarse con los diaguitas de Tucumán, o con los comechingones u otros de Córdoba. No encontrando ningún pueblo oculto con conocimientos de la metalurgia al sur de Mendoza, cada vez se suponía que se hallaba más hacia el Estrecho.

Más o menos por el mismo tiempo en que Pedro de Valdivia comenzó la conquista de Chile, principiaron a correr rumores de hallarse gente española perdida en las inmensas llanuras de la Patagonia y en adelante, las dos relaciones —la de los incas y la de los españoles perdidos— corrían parejas, llegando por fin a confundirse.

Para comprender las noticias que constantemente se propagaban durante los próximos dos siglos, es conveniente rastrear el origen del rumor que hablaba de los españoles perdidos.


Sus orígenes y evoluciónEl origen de la historia. Segunda parte del desarrollo de la Leyenda La leyenda de los españoles perdidos.

Extraída de la obra publicada en la "Revista Chilena de Historia y Geografía"

Se han incluido vínculos a las biografías de los personajes más relevantes.
Hemos distribuido el contendido en capítulos para el acceso más rápido al tema.