Aproximación al Horizonte Mítico de los Tobas
El mundo subterráneo
El Arco Iris
La figuración del arco iris como una serpiente mítica tiene mucho más que ver con el espacio ctónico y los poderes de Salamanca, que con las entidades uránicas. Su presencia en el Chaco viene a confirmar nuevamente la influencia de casi seguras irradiaciones andino-amazónicas 124, aunque aquí se haya sincretizado fuertemente con el complejo animalístico. En primer lugar, con las cualidades de la misma Salamanca; por otro lado, con el pavor que acompaña a la sexualidad femenina en relación a los tabúes de caza.
Por lo común, la temible serpiente-arco-iris permanece debajo de las aguas en las épocas de clima apacible. Su salida, en efecto, es una de las posibles consecuencias de la violación de las reglas de cacería; cuando el aire de los días de tormenta se carga del olor de flujo menstrual que puede conservar algún indio en sus andanzas cinegéticas, terminantemente prohibidas en el período, la serpiente se levanta; adopta la forma de un ourobolon y aprisiona entonces a cuanto viviente puede rodear, arrastrándolo hasta el mundo de las profundidades:
Relato N° 50
"Ese arco iris es redondo. Cuando lo ven, se enojan los bichos, y él los atrapa. Funde la tierra y los lleva vivos hasta las profundidades; y quedan entonces esos bichos en la hacienda de Salamanca. Después, cuando quiere volver a llover, esos bichos gritan y se acuerdan de cuando los llevaron abajo".
"Esos monstruos eran de cuando todavía había muchos bichos malos. Cuando los hombres no saben como resguardarse de las mujeres, que tienen ese olor y traen esa regla"
"Siente el rastro del olor de la mujer, cuando el mariscador larga eso, en el monte o en el agua".
"Entonces, de una laguna grande se levanta eso. y al ratito no se lo ve más. Es una argolla, como una argolla; una polvareda de agua".
"Cuando gritan los bichos, ya se baja el arco ése. Se junta, y la boca muerde la cola; y en ese arco quedan las gentes adentro".
"A lo que se ve, son por lo menos cien metros lo que le da de largo la gente, cuando se juntan la boca y la cola. Y los tumba para abajo a los que agarró. El que sabe lo que es eso, se dispara".
"Es pegajoso; y al que lo toca lo agarra. El cuerpo del bicho ése tiene como una cera, y a los que los toca los agarra. ¡Tan pegoso, y tiene un color como si fuera fuego! !Y un varón grande quiere pescar, y no va a pasar ése!; eso lo va a llevar hasta el fondo del agua".
"Un piogonak me dijo que si uno quiere escapar, hay que tirarle y pegarle un poncho en el cuerpo a ese animal".
"Sale ese bicho cuando hay el olor de las mujeres; se lo alcanzan el aire y la lluvia. Y esa gente va para abajo, donde ahora vive" (P. Yorqui).
Notas:
124 La dispersión en Sudamérica del motivo del arco iris figurado como serpiente, fue investigada sumariamente por Lehmann Nitsche, (1924-25: 229-233). Según el autor, poseen mitos semejantes los Aruacos de Guayana Británica, Arecuá (Caribes) del río Caroni, Caxlnauá (Panos) del río Ibucú, Ipurina del Alto Perú, Jíbaros, Cocamas y Chiriguanos entre los Guaraníes, Chanés, Bororos, Lenguas, Vilelas, Araucanos; y además en el Perú Incaico.